Acerca de Puebla
Fundación de Puebla
Fundación de Puebla
Ciudad de Puebla
Es importante tener en cuenta la fecha de la fundación de la ciudad de Puebla, porque considerando su antigüedad es una forma de coadyuvar con la preservación del patrimonio tangible e intangible con el que contamos los poblanos, además de generar en los ciudadanos una cultura de la preservación del patrimonio edificado.
Para la sociedad poblana es muy importante defender, preservar, conservar, y difundir su patrimonio cultural, como es el caso de la zona monumental de la ciudad de Puebla, la cual hemos heredado y forma parte de nuestro entorno, vida cotidiana, costumbres y tradiciones.
Es a través de la historia de la ciudad, de sus bienes muebles e inmuebles que podemos conocer y acercarnos a la vida, costumbres, religión, política, de nuestros antepasados, para conocerlos, preservarlos y conservarlos.
Cuenta Pedro López Villaseñor, uno de los primeros cronistas de Puebla, en la Cartilla Vieja de la nobilísima ciudad de Puebla, que con la finalidad de reforzar la conquista española y ante la necesidad de contar con un poblado español entre México y Veracruz, Fray Julián Garcés, obispo de Tlaxcala en 1530 le escribió a la reina pidiéndole autorización para la fundación de un pueblo de cristianos españoles, para pasar la:
"silla episcopal al nuevo poblado español, debido a que las rentas recibidas de Tlaxcoalteque, estaban siendo afectadas por ser un poblado indígena".
La corona tenía necesidad de combatir la encomienda y entregar un lugar fijo de residencia a los muchos españoles vagabundos y holgazanes para darle estabilidad a la colonia, se planeó una ciudad donde los españoles pudieran dedicarse a la labranza y se trasladaran a la Nueva España con sus respectivas técnicas.
Uno de los estímulos ofrecidos a los fundadores de la ciudad de Puebla fue la excepción de alcabalas durante treinta años. El lugar donde se ubicó la ciudad fue en tierras muy fértiles y despoblados de indígenas, López Villaseñor, señala que:
"Al fundarse en tierra virgen libre de sacrificios que los indios tanto frecuentaban; porque era sitio donde ajustaban sus treguas o poses de las continuas guerras que traían los de Tlaxcala con los de Tepeaca y con unos y con otros la defendían aunque nunca se poblara como se probo en la quinta posesión de la información que enviaron los fundadores á el señor emperador del año de 1530 que dice "Y también si saben que junto a la dicha ciudad y al rededor de ellas hay muchas tierras calmas para pastos y labranzas que no se cultivaban por los naturales de la tierra por las guerras a diferencias que entre ellos había".
Enrique Juan Palacios, en su libro Puebla, su territorio y sus habitantes, señala que fueron varias las razones por las que la corona acepta la fundación de un poblado español: combatir el sistema de encomiendas; fundar un asentamiento español en medio de señoríos indígenas densamente poblados, disponer de un lugar de sitio y ocupación para españoles sin oficio, ni beneficio.
En la Enciclopedia de México se menciona la estrategia que se siguió para la localización, la ubicación y la fundación de la ciudad de Puebla: se localizó un lugar en el valle de Cuetlaxcoapan, atravesado por el río de San Francisco (antiguamente Almoloya) y por los ríos de Atoyac (Atoyaque) y Alseseca entre las provincias de Cholula y Tlaxcala, Huejotzingo y Tepeaca, el área estuvo rodeada por una población indígena muy densa, posteriormente va a ser el paso de la ruta de México-Veracruz; otro objetivo de fundación fue contar con una población española apoyando al obispo de Tlaxcala.
El 16 de abril de 1531 se procedió a la fundación de la Puebla de los Ángeles, el número de españoles asentados en el primer intento de la fundación de la nueva localidad, fue de 33 españoles y una viuda. Reclutados en la ladera sur del Cerro de San Cristóbal (actualmente Cerro de Loreto y Guadalupe), proyecto que fracasó debido a las inundaciones y continuas heladas.
Entonces, la población se trasladó al lado poniente del río de San Francisco, donde se trazó nuevamente el 29 de marzo, salvando el peligro de su desbordamiento. Algunos pobladores se quedaron en el lugar de asentamiento original creando de esta manera el Alto de San Francisco, de los españoles fundadores algunos lo abandonaron, hasta quedar sólo 17.
Cuenta Fray Francisco R. de los Ríos Arce en su libro Puebla de los Ángeles, La orden dominicana, que el nombre al nuevo asentamiento fue el de la "Puebla de los Ángeles", propuesto por Salmerón, con la anuencia del rey, de la iglesia y de la real audiencia. Señala también, que la fecha de fundación de la ciudad entre sus diversos estudiosos ha causado una gran polémica, ya que además del 16 de abril; las fechas que se mencionan, son el 30 de abril y el 28 de septiembre de 1531.
El ambicioso proyecto apoyado tácitamente por la reina, tenía que asegurarse el éxito y la continuidad del mismo y era una desventaja que los nuevos residentes de la villa no fueran encomenderos. Los reyes apoyaban la fundación de Puebla sin encomiendas, tratando con esta medida de frenar los abusos, aunque no desaparecieron en la Nueva España sino posteriormente; fue necesaria la intervención oficial para evitar el fracaso de un proyecto en el que iba en juego el prestigio de los representantes de la corona.
Refiere Diego Bermúdez de Castro en su publicación titulada Teatro angelopolitano ó historia de la ciudad de Puebla, que el primer trazo de la ciudad lo elaboró Hernando de Saavedra en el asentamiento del Alto, y quien realizó los primeros repartimientos fue Hernando Elgueta, corregidor de Tlaxcala; Alonso Martín, apodado el partidor, en 1531 hizo el reparto de solares de la nueva localidad. En 1532, Salmerón realizó la traza oficial de la ciudad en el lado poniente, en forma de tablero de ajedrez. Se ocuparon más de 120 manzanas parcialmente construidas y situadas entorno a la plaza mayor, teniendo:
"La ciudad mas de 21 cuadras de largo desde el oriente hasta el ocaso y cada cuadra de 200 varas y sus cabeceras mas de 100 varas cada una que corren de norte a sur dejando entre unas y otras al distrito de 14 varas para el trajín de las calles y paso de los forlones y carrozas lo qual facilita el estar todas las mas empedradas para la limpieza y comodidad".
En la Enciclopedia de México se detalla que la audiencia ejerció presión para obligar a algunos vecinos de México a que pasaran a "Los Ángeles", y se establecieron allí con sus familias; la misma gestionó la real cédula del 20 de marzo de 1532, que otorgaba a la población el título de ciudad y eximía a sus vecinos del pago de alcabalas y "pechos" durante 30 años.
Gracias a las gestiones del capitán Gonzalo Díaz de Vargas, se expidió la real cédula del 20 de julio de 1538, por la cual se dio a la ciudad escudo de armas, que tiene descrito: "dentro una ciudad con cinco torres de oro, asentada sobre un campo verde y dos ángeles, una de cada parte, vestidos de blanco realzados de púrpura y oro, asidos a la dicha ciudad, y encima de dicha ciudad a la mano derecha una letra como esta K, y a la parte izquierda otra letra como V, que quieren decir las dichas dos letras KARLOS QVINTO, y las dichas dos letras han de ser de oro y en la parte baja de la dicha ciudad y bajo el campo verde... Después recibió los títulos de Noble y Leal (1558), Muy Noble y Leal Ciudad (1561) y Muy Noble y Muy Leal Ciudad, 1576)".
La importancia de la Plaza Mayor en la Fundación de la ciudad.
El zócalo, espacio de vieja historia urbana se lo apropia la sociedad en general, los habitantes de la metrópoli acuden a expresarse, ya sea en manifestaciones políticas, fiestas cívicas, eventos culturales, representaciones artísticas fiestas religiosas como en las procesiones del Viernes Santo que se efectúan desde hace 13 años en la ciudad de Puebla, o simplemente cuando acuden a pasear o tomar el sol en sus bancas.
La imagen clásica del centro es la que define a la ciudad antigua, con su plaza que centralizaba las funciones religiosas, políticas y económicas.
Desde la fundación de la ciudad de Puebla el papel del zócalo ha sido relevante por su ubicación y por los diversos usos que se le ha dado. Cuando se trazó en damero la ciudad, se dejó espacio para su plaza mayor, Hugo Leinch en su libro Las Calles de Puebla, describe que de acuerdo a la traza general de la ciudad, la plaza tenía la forma de un rectángulo oblongo (con una dimensión mayor que la otra), y ante la inconformidad de los vecinos la corrigieron y construyeron los portales de la Audiencia en la línea de la calle y los otros dos en el terreno de la plaza. En el cabildo del 9 de julio de 1537 se ordenó la modificación de la misma, "porque estaba fea".
Antonio Deana Salmerón en su libro Cosas de Puebla, cuenta que en 1534 se instaló el primer tianguis de la ciudad, ubicado enfrente de lo que actualmente es el edificio del ayuntamiento de Puebla. Originalmente a la plaza se le llamó tianguis y en 1537 Pedro Gallego, fue nombrado alguacil por su conocimiento de la lengua mexicana ya que los naturales eran los únicos vendedores, a principios del siglo XVII se prohibió que hubiera españoles fruteros en la plaza. Al mismo Gallego se le eligió almotacén o inspector de pesos y medidas de la ciudad.
Diego Antonio Bermúdez de Castro, narra en su publicación titulada Theatro angelopolitano o historia de la ciudad de Puebla que originalmente el día de tianguis era el jueves y se vendía vino, frutas de castilla, azúcar, hortalizas y lino; los únicos con permiso para mercar eran los indígenas, los españoles tenían prohibido comerciar cualquier tipo de artículo.
En 1540 Fray Toribio de Motolinia elogiaba a Puebla como la mejor ciudad de la Nueva España después de México, refería que tenía calles largas y derechas, con hermosas casas, con inclinación y suelo para hacer una muy buena y gran metrópoli; pues tenía todas las características de un centro urbano capaz de concentrar las funciones políticas, económicas, administrativas de una basta comarca.
Durante los años de 1539 a 1542, se decretaron ordenanzas para el suministro de abastos, uso de los materiales de construcción, limpieza de la plaza mayor y calles principales, construcción y cercado de solares y huertos, para la calidad y buena traza de los nuevos edificios. En 1545 se acordó que el pan y bizcocho se vendieran únicamente en la plaza. En 1548 ya se había puesto una fuente y hacia 1556 el corregidor Luís de León Romano condujo el agua a la plaza y construyó la fuente, que en 1557 terminó el alcalde Francisco Reynoso. En 1599 se mandó empedrar un círculo alrededor de ella y arreglar la pila para que desaguara.
Al finalizar el siglo XVI el desarrollo de la Puebla de los Ángeles era singularmente notable, su traza reticular ocupaba más de 120 manzanas, muchas de ellas parcialmente construidas, particularmente las situadas en torno de la plaza mayor, que tenía en sus lados oriente, norte y sur, portales con columnas de madera, al norte estaban la casa de cabildo, la cárcel pública y el corral del concejo; y al sur la catedral vieja, construida por los indios de Calpan en 1536.
Los cimientos de la nueva catedral que caracteriza a la ciudad de Puebla se pusieron en 1575 y fue consagrada el 18 de abril de 1649; sus portales y torres se terminaron varios años después. Los originales portales de la plaza mayor fueron sustituidos por una arquería uniforme.
Enrique Cordero y Torres en Crónicas de mi ciudad, narra que el día jueves de tianguis se realizó hasta el año de 1615 y "posteriormente los jueves y sábados, y a partir de 1814 el comercio fue diario al establecerse puestos fijos".
En los Expedientes sobre mercados, de 1698 a 1801, se relata que se instalaban los puestos de los mercantes con sombras de petates o estera y en el año de 1698 se pide al Ayuntamiento que fabriquen cajones permanentes de madera para la plaza, en ese momento, usaban mesas que se quitaban e instalaban todos los días.
En La Enciclopedia de México se menciona que en el siglo XVIII, en 1714 el alcalde mayor Juan de José de Veytia Linaje, emprendió la construcción de un nuevo palacio del ayuntamiento, con portales hacia la plaza mayor y un mirador alto de 11 arcos.
En 1777 se instalaron los "cajones de madera" para los vendedores de la plaza mayor y se labró la fuente de San Miguel, cerca del obelisco dedicado a conmemorar la exaltación al trono de Carlos III que se construyó en 1763, además se realizaron los primeros intentos para iluminar las calles con faroles.
En el gobierno del intendente Manuel Flon, Conde de la Cadena de 1786 a 1811 se empedraron las calles del centro de la ciudad. De 1796 a 1801 se quitaron los puestos de los comerciantes de la plaza mayor y fueron trasladados al Parían cerca del río de San Francisco.
Además de la plaza mayor, dentro de la traza estaban las de San Luis, San Antonio, el Carmen, la Concordia o de Santa Inés, El Espíritu Santo y San Agustín.
Casi toda la parte central de la ciudad se encontraba por esta época ya densamente construida, con casas de varios pisos, descritas como de "muy buena fábrica y bastante fortaleza a causa de la bondad de los materiales de que se fabrican y de la solidez del suelo, en que se asientan su cimientos".
En el siglo XIX, en 1842 de acuerdo a los proyectos de José Manzo fue demolido el obelisco dedicado a Carlos III, que se ubicaba en la plaza mayor y se levantó en el mismo lugar una estatua ecuestre, designada popularmente como "El caballito de Troya" que representaba a "La América", obra del escultor Bernardo Olivares; al centro de la ésta se proyectó, un monumento dedicado a la Independencia, del cual se construyó únicamente la plataforma circular con gradas en los cuatro lados, que dio el nombre de zócalo a ese espacio.
De 1833 a 1897 en la plaza mayor, llamada zócalo, se pusieron jardines, se construyó un quiosco morisco y se colocaron bancas de hierro fundido. En 1878 el atrio de la catedral se acotó con un enverjado de hierro y bronce. En el siglo XX, en la última década del régimen porfirista la ciudad de Puebla experimentó notables cambios en su aspecto debido al auge económico de algunos grupos sociales y a la actividad de los alcaldes Leopoldo Gavito (1895-1900) y Francisco de Velasco (1907-1911). El viejo palacio del ayuntamiento del siglo XVIII, mudó completamente la fisonomía del zócalo. De 1901 a 1904 la callejuela que en una época servía de acceso a la cárcel municipal se transformó en el Pasaje del Ayuntamiento y en 1911 se colocaron 164 candelabros de luz incandescente denominados "dragones", fundidos en Panzacola, Tlaxcala, conforme a un modelo belga. Las calles principales fueron asfaltadas, adaptando el sistema MacAdam, y se formaron banquetas con guarniciones y lajas de cantera, retirándose el adoquín y las pasarelas y cegándose las acequias coloniales.

